Caso del día del 2 de noviembre de 2026
Una tormenta de verano castiga la capital con furia. En la planta 50 de la flamante Torre Iris, el lujo minimalista del piso piloto —suelos de hormigón pulido, paredes de cristal— se transforma en una ratonera cuando un apagón deja aislados a cinco colegas. La ambición, los secretos y un crimen en las alturas convierten la velada en un infierno de sospechas.
Abrir este expedienteÁlvaro Cifuentes — Crítico de arte y consultor estético del proyecto, célebre por su mordacidad despiadada. Había amenazado con publicar un informe que dinamitaría la inauguración al día siguiente.
Arquitecto visionario — Viejo amigo y rival intelectual. Cifuentes había ridiculizado su diseño de la torre en la prensa, llamándolo «un monumento al ego de un niño rico».
Promotora inmobiliaria — Contratante del crítico. Mantenían una tensa relación profesional, marcada por amenazas veladas y cheques rechazados.
Ingeniero jefe — Desprecio mutuo. Cifuentes le llamaba «el fontanero de lujo» en sus artículos y ponía en duda su titulación.
Decoradora de interiores — Antigua amante. Cifuentes la había abandonado cruelmente un mes antes, dejándola plantada en un restaurante y anunciándolo en su columna.
Periodista de sociedad — Cifuentes era su fuente anónima para destapar escándalos inmobiliarios. Se citaban en secreto para intercambiar información.
El culpable, las coartadas y la lógica de las pistas quedan bloqueados antes de tu primer capítulo. El narrador no conoce la solución: no puede filtrarla ni reescribirla cuando te acercas.